Pues hoy otra vez, he decidido quedarme en casa,
tumbarme a los pies de la cama e intentar no pensar,
no pensar en nada.
Os va a parecer curioso, pero ¿sabéis lo que he visto?
Sí, me he visto a mí, hace un par de años, y a unas niñas pequeñas,
inmaduras y, felices. Nos he visto a nosotras.
Ha sido la mejor sensación del mundo, porque parecía que volvía a
estar ahí, sin ninguna preocupación, echando una partida de cartas
o leyéndo el horóscopo mientras nos pintábamos las uñas.
tumbarme a los pies de la cama e intentar no pensar,
no pensar en nada.
Os va a parecer curioso, pero ¿sabéis lo que he visto?
Sí, me he visto a mí, hace un par de años, y a unas niñas pequeñas,
inmaduras y, felices. Nos he visto a nosotras.
Ha sido la mejor sensación del mundo, porque parecía que volvía a
estar ahí, sin ninguna preocupación, echando una partida de cartas
o leyéndo el horóscopo mientras nos pintábamos las uñas.
Abro los ojos. Ahora no veo nada.
Se ha perdido la confianza, la simpatía, el respeto
e incluso el amor que guardábamos unas con otras.
Pues ¿sabéis qué? Que esto ya no merece la pena,
así que la lucha se acabó. Si queréis, lo dejamos en empate,
o toda la victoria para vosotras, pero jamás digáis que me rendí.
Os pido un último favor: si no estáis a ful, entonces dejadlo ir,
lo único que estáis haciendo es daño, un poco más
Se ha perdido la confianza, la simpatía, el respeto
e incluso el amor que guardábamos unas con otras.
Pues ¿sabéis qué? Que esto ya no merece la pena,
así que la lucha se acabó. Si queréis, lo dejamos en empate,
o toda la victoria para vosotras, pero jamás digáis que me rendí.
Os pido un último favor: si no estáis a ful, entonces dejadlo ir,
lo único que estáis haciendo es daño, un poco más
No hay comentarios:
Publicar un comentario